Buen comienzo para prolongar la vida.
Por: Nelcy Ramirez Dávila
Los niños amamantados resultan
mejor nutridos y más saludables. Hace algunos años era increíble afirmar
que la lactancia materna permitía un mejor desarrollo intelectual y
motor. Existe un consenso generalizado de que la lactancia materna es la mejor
opción para la alimentación infantil y que conviene ofrecerla como alimento
exclusivo hasta los seis meses, y no suspenderla hasta los dos años, aunque
deben ser incorporados en el segundo semestre de la vida otros alimentos que
aportarán los restantes nutrientes esenciales para un adecuado crecimiento y
desarrollo.
¿Qué es Lactancia Materna?
Es un acto natural, donde la madre proporciona al infante,
no solo las sustancias nutritivas que necesita para su crecimiento y
desarrollo, sino también protección contra enfermedades, seguridad emocional y
amor. Así mismo, ofrece beneficios sobre la salud de la madre y ayuda a
establecer un vínculo entre ella y su hijo.
La
leche materna brinda seguridad alimenticia total para el lactante en los
primeros seis meses de vida. Se estima que por sus reconocidos efectos sobre la
respuesta inmunológica salva la vida de 1,5 millones de niños cada año y evita
que otros millones sufran de enfermedades previsibles.
Muchas
madres no amamantan a sus hijos en forma exclusiva con leche materna durante
los primeros meses de vida, o le suspenden precozmente la lactancia,
reemplazándola con leches comerciales o con alimentos de inferior calidad
nutricional, esta práctica contribuye a la desnutrición de la población
infantil.
La
lactancia materna es un medio incomparable, capaz de promocionar un alimento
ideal para el crecimiento y el desarrollo del recién nacido, ejerciendo una
inigualable influencia biológica y afectiva sobre la salud tanto de la madre
como del niño. Por sus propiedades anti infecciosas, la leche materna protege
al niño contra las enfermedades.
Amamantar es dar vida y amor. Es alimentar, confortar, proteger y
comunicarse. La leche materna es fundamental y vital para el recién
nacido. El amamantamiento fortalece una relación especial entre la madre y su
bebé. Es un acto práctico y económico.
QUE DEBE SABER
LA MADRE QUE DA PECHO
1. Siempre debe buscar una posición cómoda, con la espalda y brazos bien
apoyados y hombros relajados. Un clima tranquilo favorecerá la bajada de la
leche
2. Los bebés recién nacidos maman de 8 a 12 veces por día, es decir que lo
normal es que pidan cada hora y media a tres horas.
3. Sírvele el pecho cada vez que el bebé lo pida, no pongas horarios. Los
bebés no saben la hora. Dale todo el tiempo que quiere, nunca más te fijes en
los relojes.
4. Los pechos no son envases que hay que llenar, son las glándulas que
producen la leche, con el sólo estímulo de la succión del bebé. Mientras exista
el estímulo, (sobre todo el nocturno) siempre vas a producir leche.
5. Un bebé que llora necesita el calor, olor, contacto, voz y leche de su
madre. No se "malcría" si lo atiende; por el contrario, eso será
"criarlo bien". Los bebés atendidos de inmediato desde pequeños son
menos dependientes (más seguros) de grandes.
Beneficios
de la Lactancia Materna al niño
1. Es
el mejor alimento y bebida para el recién nacido es lo único que el bebé
necesita.
2. La
leche materna cubre hasta el sexto mes de vida del niño todos sus
requerimientos nutricionales: macronutrientes (proteínas, lípidos,
carbohidratos), micronutrientes (vitaminas y minerales) y agua para garantizar
un adecuado crecimiento y desarrollo.
3.
Fortalece la unión madre-hijo (vínculo afectivo).
4.
Promociona la estimulación temprana y desarrollo sensorial del niño, da
protección inmunológica directa.
5. La
leche materna es pura y no contiene bacterias, está siempre protegida y lista
para el consumo, no se contamina por cuanto va directamente del productor al
consumidor.
Madre
y Lactancia Materna
La práctica de la lactancia materna ofrece excelentes resultados a la
madre, dentro de sus beneficios se encuentran:
- Reduce el riesgo de cáncer de ovario y mama (debido al efecto hormonal) ayuda a la relajación de la madre y a la involución del útero a su posición antes del parto.
- Al final de los primeros 6 meses de amamantar, la madre recupera el mismo peso que tenía cuando se embarazó.
- Evita hemorragias e infecciones.
- La amenorrea que se produce en la lactancia (no se tiene la menstruación) da lugar a menos pérdidas de hierro.
¿Cuántas veces debo
dar leche a mi bebé?
La
lactancia supone que el bebé debe ser alimentado cada vez que quiera, desde el
mismo momento del nacimiento y hasta que suelte el pecho; hay que olvidarse de
los horarios y la duración de la toma.
Cada
bebé tiene su propio ritmo y es normal que mame también por la noche; la
cantidad de leche será mayor cuantas más veces se dé el pecho. Así, la madre de
gemelos puede producir el doble de leche que la madre de un solo bebé, ya que
la demanda es doble.
Es
preciso dar pecho hasta que el bebé no quiera más, ofreciéndole el otro, aunque
no siempre lo querrá; en general, el inicio suele ser de manera muy irregular,
siendo habitual que el niño mame muy frecuentemente en los primeros días y
luego tienda a espaciar la toma.

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