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domingo, 29 de abril de 2012

SALARIOS Y TRABAJADOR EN VENEZUELA, TOTALMENTE DISPERSO



Por: Nelcy Ramírez

Una de las principales causas que mueven la económica de un país es la fuerza laboral, por cuanto a raíz de ella se  derivan los ingresos de la nación y propician la inversión del capital extranjero, lo que se retribuye en progreso y avance económico.

Es así, que el trabajador del sector público como del privado se convierte en el elemento de gran importancia para lograr este desarrollo económico, en la medida que a un ciudadano venezolano le sea retribuido en gran escala su trabajo, el servicio que éste prestará será de mayor satisfacción para el colectivo, esto conduce a que se le cancele un salario dignamente justo que cubra las necesidades básicas y sirva para llevar una vida acorde a los constantes cambios de esta sociedad exigentemente globalizada y capitalista.
Ahora bien, en relación a lo que es el Salario señala el art. 133 de la Ley Orgánica del Trabajo “Es la remuneración, provecho o ventaja, cualquiera fuere su denominación o método de cálculo, siempre que pueda evaluarse en efectivo, que corresponda al trabajador por la presentación de sus servicios y, entre otros, comprende las comisiones, las primas, gratificaciones, participación en los beneficios o utilidades, sobresueldos, bono vacacional, así como recargos por días feriados, horas extras, trabajo nocturno, alimentación y vivienda”.
Por otro lado, se ha considerado el salario en algunos casos para referir lo que recibe un trabajador por sus servicios prestados, y el sueldo lo que se le paga al empleado por razón del cargo desempeñado, no obstante en ambos casos es la gratificación monetaria que se recibe por una labor ejecutada frente a un empleador o patrono.
¿Pero, cuál es la realidad del venezolano en cuanto al salario que percibe? es otra, el salario que recibe no compensa sus necesidades, esto significa que los ingresos extras deben ser buscados a través de otro trabajo o labor, aunado al alto costo de la vida y los índices inflacionarios, la empresa tanto pública como privada ha venido reorganizando sus esquemas salariales a través de incentivos  que permitan suplir y por ende incrementar el salario del trabajador, en buena medida.
Lo anterior se debe a que es el trabajador el recurso vital en la empresa, el corazón de la organización, por esta razón es fundamental otorgarle el sueldo, salario o las diversas compensaciones de la forma más justa y equitativa, que indemnice  su labor o prestación en la empresa. Este comportamiento permitirá al empresario que el trabajador labore de forma cómoda, a gusto, en franca amistad pero con la responsabilidad debida, lo que lo convertirá en un trabajador con antigüedad y el apego a su trabajo será formidable, evitándose el empleador la búsqueda constante de personal garante y calificado.
En el marco de las observaciones anteriores, es preciso indicar que son muchas las razones por las cuales el trabajador venezolano no se encuentra conforme con el salario que percibe, en buena medida porque éste no compensa sus gastos y compromisos, en la actualidad su poder adquisitivo ha menguado enormemente.
 Buena parte de los ciudadanos que componen los hogares no tiene una seguridad social que garantice su salud, lo que obliga al trabajador a comprometerse con una compañía de seguros privados; esto significa que es obligatorio el ingreso extra que debe ser obtenido por otro trabajo u ocupación o laborando horas extras en la empresa, mientras el estado Venezolano a través de los diferentes medios de comunicación informa sobre ingresos y aumento del  precio del petróleo, sin que la economía avance y los salarios reciben pañitos de agua tibia todos los primero de mayo de cada año.
Algunas empresas para no asumir el pago justo de los pasivos laborales, en ocasiones contrata a trabajadores por un lapso no superior a los tres meses, esto ha llevado a que mucha fuerza laboral se fugue al extranjero, y en el peor de los casos ha conducido a que se incremente la economía informal, así como la pobreza, lo que a su vez trae como consecuencia el acrecentamiento del índice delictivo, siendo en algunas ocasiones los sicariatos por encargo, los que han tomado fuerza sobre todo en estados con mayor población, apreciar esta premisa basta ver los medios de comunicación.
Pero, así como mucha fuerza laboral se ha ido al extranjero también hay empresarios que se han llevado sus empresas, alegando entre otras razones que no existe la confianza y la garantía para invertir en el país; esta situación es triste, toda vez que al existir inversionista hay trabajo, actividad económica en alzada y la satisfacción plena de las necesidades básicas para el ciudadano.
Dadas las consideraciones que anteceden, es preciso indicar que el sistema salarial en Venezuela debe ser urgentemente revisado, es así como el Derecho Laboral debe abocarse para  que se estudie de la mejor forma una fijación de salarios justa, que tome en consideración principalmente la inflación.
El capítulo II de la Ley Orgánica del Trabajo en sus artículos 167 al 173 señala los mecanismos legales respectivos para revisar e incrementar el salario mínimo, donde participan en una Comisión Tripartita las organizaciones sindicales, las organizaciones que representan a los empleadores y el Ejecutivo Nacional.
Ahora bien, el artículo 167 ejusden indica textualmente “Una Comisión Tripartita Nacional revisará los salarios mínimos, por lo menos una vez al año y tomando como referencia, entre otras variables, el costo de la canasta alimentaria”.
Como se explica ante lo anterior señalado, que el salario mínimo actual sea de Bs. F. 1.548,21 y la Canasta Básica de Alimentos, Bienes y Servicios del mes de febrero 2012 según CENDA tuvo un costo de Bs. F. 6.545,95, totalmente irracional e injusto el monto del salario mínimo del venezolano.
Esta insatisfacción se ve reflejada en funcionarios públicos corruptos, en el pago de servicios públicos cuando estos son gratuitos, en el  popular soborno de autoridades, en profesionales que no están a gusto con su trabajo, en docentes con poca calidad universitaria, y en la forzosa fuga de cerebros; controversia que existe simplemente porque no se ha respetado lo que señala el ordenamiento jurídico de la materia, como es la Ley Orgánica del Trabajo.
Bien lo señala el experto en seguridad social y profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Jurídicas de la Universidad del Zulia Nelson Camba Trujillo,  “la Ley Orgánica del Trabajo y su Reglamento establecen que el principal método para hacer esto debe surgir como acuerdo de una comisión tripartita… La fijación del salario no puede ser impuesta de forma unilateral por el Ejecutivo, como ocurre en la actualidad y desde hace 12 años. El proceso para determinar el monto debe venir del acuerdo de ambas partes”.
A lo largo de los planteamientos hechos, se concluye que el sistema salarial en Venezuela está secuestrado por una parte de los que componen la Comisión Tripartita Nacional, mientras esto continúe seguirán en incremento el desempleo, la economía informal, la pobreza, y las acciones delictivas cobraran más fuerza.
La expectativa es latente, tanto el sector público como el privado están intranquilos ante la promulgación de la Reforma de la Ley Orgánica del Trabajo, prevista para el venidero 1ero de mayo, s espera que tales reformas hagan honor a quien es el principal factor para su creación, EL TRABAJADOR.

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